Estimados amigos y lectores de Restaurándome, en el artículo de esta semana me propuse elaborar una guía para principiantes que complementa a uno de los primeros posts de este blog en el que se habla de cómo empezar a restaurar. Sin embargo, ese artículo lo escribí en su momento partiendo del hecho de que el usuario había sido circuncidado hace muchos años o desde su infancia. En la propuesta de esta semana quiero abocarme específicamente a los hombres que acaban de ser circuncidados en los últimos 3 o 6 meses y que están interesados en realizar la restauración de su prepucio, pues desde hace unas semanas se han acercado varios hombres que se encuentran en esta situación y consideré necesario tocar el tema.

¿Te acaban de hacer la circuncisión y te enteraste de que era posible restaurar tu prepucio? Esto para muchas personas podría resultar ilógico e irónico, pues los demás podrían pensar en  por qué querrías recuperar algo que a penas te quitaron. En muchas ocasiones la fimosis se presenta como un padecimiento de salud para el hombre sexualmente activo y nos lleva a tomar la decisión de hacernos la circuncisión creyendo que es la única alternativa. Pero muchas de estas decisiones se toman de manera desinformada tanto por parte del paciente, como del médico que la practica sin considerar alternativas como los estiramientos manuales o la prepucioplastia, pues nunca te dijeron que con la circuncisión perderías la sensibilidad del pene ni que tu glande se resecaría al punto de agrietarse.

Entonces, ahora que comprendemos las consecuencias de la circuncisión, tendría sentido replantearse la posibilidad de recuperar al menos el recubrimiento del glande sin los estragos de la fimosis por medio de la restauración del prepucio. Pero ya es tarde para lamentarse y para echarle la culpa al médico por su ignorancia. Lo mejor será ver hacia adelante y pensar positivamente, pues tu aventura por el mundo de la restauración está por comenzar. A continuación te explicaré lo básico que debes de saber antes de comenzar a restaurar y te recomendaré algunos tips para minimizar los daños de tu reciente cirugía.

Quiero restaurar mi prepucio, pero ¿cuáles son las recomendaciones iniciales?

Guia rápida para restaurar mi prepucioDado que no soy médico ni este blog se creó para dar recomendaciones médicas ni de salud, lo primordial será que te apegues a lo que te diga el médico con respecto a la higiene, el cambio de vendajes, actividad sexual y en la toma de medicamentos para calmar la inflamación, el dolor o para prevenir infecciones. En el sitio web Operarme.es enlistan algunas recomendaciones sobre cómo realizar los cuidados postoperatorios y a continuación te menciono algunos:

  • Respecto al cuidado de la herida, es vital mantener la zona del glande limpia para evitar infecciones.
  • No hay que tener miedo de orinar, ya que contrariamente a lo que se cree no duele ni sale sangre. Lo que sí hay que tener en cuenta es evitar mojar las gasas/vendas durante las primeras 24 horas, secándolas en el caso de que se mojen un poco. Tras retirar la venda, hay que cambiar las gasas todos los días después de lavar a herida.
  • A la hora de conciliar el sueño, se recomienda tener un recipiente con agua fría a los pies de la cama por la noche por si se producen erecciones nocturnas. En el caso de que se produzcan, se meten los pies en el recipiente y se espera que pase. El principal problema de las erecciones durante los primeros días es que al inflamarse se produce dolor y tirantez debido a los puntos colocados en la herida, llegando a saltar si no se tiene cuidado.
  • Durante las primeras dos semanas, hay que lavar diariamente la herida quirúrgica cuidadosamente para evitar complicaciones. Tras ello, hay que secar y aplicar betadine, dejando el pene al aire hasta que éste se seque. Conviene evitar que entre suciedad o jabón, por lo que se recomienda que el lavado del pene sea aparte de la ducha completa.
  • Para proteger el glande hay que hacer uso de una gasa. Por otra parte, para reducir la inflamación se recomienda mantener el pene hacia arriba y utilizar ropa interior ajustada para evitar que el pene se mueva y así evitar roces molestos.
  • Los puntos que se utilizan en la operación de fimosis suelen ser reabsorbibles y suelen desaparecer a los 14 días, pero todo depende de cada caso.
  • Es normal amanecer con un poco de sangre en la gasa debido al roce o a las erecciones nocturnas involuntarias.
  • Se recomienda evitar mantener relaciones sexuales entre 3 y 4 semanas después de la intervención, ya que es posible que las erecciones sean dolorosas. Después de ese tiempo no hay problema para mantener una vida sexual activa. En algunos casos, muchos pacientes indican que después de la circuncisión mejora el rendimiento sexual.
  • En el caso que durante el postoperatorio en casa salga de la herida algún líquido amarillento o blanco, es importante ponerse inmediatamente en contacto con el médico o el hospital.

Fuente: Operarme.es

Muchas veces las personas no conocen ni siquiera su propio cuerpo hasta que se les presenta la necesidad de hacerlo. Si quieres restaurar tu prepucio, será vital que conozcas más de cerca a tu amigo pene y con ello me refiero a que conozcas su anatomía, dónde se encuentra cada uno de los elementos que conforman tu zona genital, o ¿acaso creíste que el pene solamente era esa tripa que cuelga de tu entrepierna?

Para ello, te recomiendo que leas el artículo sobre la Anatomía del pene y del prepucio. Pues es importante que sepas cómo diferenciar a la piel externa de la piel interna, cual es el surco o sulcus, ubicar la cicatriz de la circuncisión, cuál es el frenillo, donde queda la corona del glande, entre otras; además de que son términos que se utilizan constantemente en los artículos del blog.

¿La QUÉ? La queratinización es un mecanismo de defensa que el cuerpo desarrolla para proteger a los tejidos más sensibles del daño por abrasión.

¿Qué significa esto y por qué mi cuerpo querría emplear este mecanismo de defensa?

Asumiendo que ya leíste sobre la anatomía del pene y del prepucio, antes de la circuncisión, los tejidos mucosos de nuestro pene se encontraban protegidos por el prepucio de agentes externos como las telas de la ropa interior o incluso del aire. Después de la circuncisión, esa protección se va, por lo que el cuerpo recurre al proceso de queratinización que consiste en recubrir esos tejidos sensibles con una capa gruesa de queratina (el mismo tipo de células que tenemos en las uñas o en el cabello) para lograr apaciguar el exceso de sensibilidad que estás sufriendo en el glande.

Si has notado que tu glande es demasiado sensible a la ropa interior o al roce con las sábanas, es porque tus tejidos mucosos aún están en “carne viva” y poco a poco tu cuerpo los irá queratinizando hasta que deje de ser una molestia. Este proceso puede tardar desde unas semanas hasta un mes. Si quieres leer más acerca de la queratinización del glande, sigue este enlace.

Este proceso de queratinización es una de las dos responsables de la pérdida de sensibilidad en el pene tras la circuncisión. La otra es precisamente la extirpación del prepucio y del frenillo, pues en ellos perdiste cerca del 60% de terminaciones sensoriales del pene.

La buena noticia

La buena noticia es que la queratinización es reversible y aún puedes recuperar esa sensibilidad que quedó sepultada debajo del recubrimiento de queratina. Existen varias maneras de hacerlo, pero ese tema ya es para restauradores más avanzados. Lo importante para ti es que puedes evitar o disminuir el proceso de queratinización mediante el uso de retenedores.

Los retenedores son dispositivos que usamos los restauradores para dos cosas:

  • La primera, cuando eres restaurador más avanzado comienzas a tener la necesidad de mantener tu prepucio por encima del glande y eso lo logramos con el uso de retenedores;
  • Y la segunda, para aislar al glande del roce de prendas como la ropa, de tal forma que al evitar las rozaduras, el cuerpo no tendrá la necesidad de reaccionar en defensa. Esto en consecuencia provocará la desqueratinización paulatina del glande.

¿Por qué es importante?

Bueno por un lado está la parte de la sensibilidad excesiva que estás presentando en consecuencia de tu reciente circuncisión: el uso de un retenedor te permitirá sentir una menor molestia en el glande durante tu día a día. Por el otro lado, el uso de un retenedor minimizará tu queratinización incipiente. No la va a detener pero al menos la va a desacelerar y esto es bueno porque tampoco vas a perder tanta sensibilidad del glande de forma abrupta.

Existen algunos retenedores en el mercado como el Manhood o el Senslip, pero también hay otros que puedes hacer tu mismo si prefieres evitarte el gasto. Te recomiendo que leas ¿Para qué sirve un retenedor? para encontrar más información al respecto.

Si ya has tenido oportunidad de leer el artículo que cité al principio acerca de ¿Qué es la restauración del prepucio?, te habrás dado cuenta que el procedimiento se basa en estiramientos de la piel del pene. Sin embargo, antes de que te pongas a realizar los estiramientos manuales ideales para principiantes, lo mejor será que dejes pasar al menos 3 meses posteriores a tu circuncisión para que tu cicatrización culmine adecuadamente, aunque el tiempo dependerá de cada individuo (podría ser más o menos).

Esto es importante porque con los métodos de restauración del prepucio le vas a someter tensión a la piel de tu pene y corres el riesgo de que las suturas se abran y sufras algún desgarre. Habrás notado que los puntos de sutura ya se absorbieron desde las primeras semanas pero eso no significa que la incisión ya haya cicatrizado por completo. En la medida de que permitas que todo el proceso sane adecuadamente, te beneficiarás de tener una cicatriz menos evidente.

Otro aspecto a tomar en cuenta es que los tejidos cicatrizantes son de una naturaleza diferente al tejido que le rodea: las cicatrices son de tejidos fibrosos cuyo comportamiento mecánico es diferente al de la piel en general (no se estira, es difícil de deformar y además es insensible). Si te provocaras un desgarre durante el proceso de cicatrización, estarías generando piel cicatrizante adicional que posteriormente te causará problemas en tu restauración.

Si crees que ya estás listo para comenzar a restaurar, entonces lo mejor será que comiences con los métodos manuales, específicamente con el Método #2. Te sugiero que leas el artículo ¿Cómo empezar? y después de ahí no te rindas y sigue adelante.

Es normal tener dudas, todos las tenemos cuando estamos por comenzar algo nuevo. Es por ello que a continuación te dejaré algunos enlaces a otros artículos de mi blog que podrían ser de tu interés y aportar mayor conocimiento al tema de la restauración:

¿Sigues teniendo dudas?

Tenemos un chat abierto al público en general acerca de la restauración del prepucio, donde todos los restauradores son libres de externar sus inquietudes, compartir su progreso o aportar nuevas ideas sobre métodos de restauración. Si quieres unirte al chat, necesitarás darte de alta en Telegram y después unirte a nuestro grupo siguiendo este enlace: http://telegram.me/restauraciondelprepucio

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